El ébola golpea con fuerza a África Central: la OMS confirma más de 1,000 fallecidos por el virus
Un brote fuera de control en el Congo se extiende a Uganda mientras la comunidad internacional acelera ensayos clínicos para frenar la cepa Bundibugyo.
El balance del actual brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda ha cruzado un umbral alarmante. Según los últimos datos oficiales de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la cifra de víctimas mortales supera el millar, con un total de 2,493 casos identificados en la región.
El epicentro de la crisis sigue siendo la provincia de Ituri, al noreste de la RDC, una región rica en minerales pero asolada por la violencia de grupos armados, lo que dificulta las labores de contención médica. Desde que se declaró la emergencia el pasado 15 de mayo, el virus se ha extendido a otras cuatro provincias congoleñas. En Uganda, la mayoría de los 20 casos detectados corresponden a personas que cruzaron la frontera desde el Congo; el gobierno ugandés señala que acumula tres semanas sin reportar nuevos contagios.
“El brote sigue adelantado con respecto a nosotros y aún estamos en una fase de ponernos al día”, reconoció Thierno Balde, responsable de la OMS para la gestión de este virus en la RDC.
Sin tratamiento oficial, pero con margen para la esperanza
A diferencia de la variante Zaire, la cepa Bundibugyo —causante de esta crisis— no cuenta con vacunas ni fármacos comercialmente aprobados. Sin embargo, no todo son malas noticias: la OMS destacó avances alentadores en las pruebas de campo, donde actualmente se ensayan dos tratamientos experimentales y una vacuna preventiva para frenar la cadena de contagios.

