Canadá eleva la tensión con EE. UU.: Carney acusa a Trump de violar el T-MEC y promete defender la soberanía nacional
El panorama comercial en Norteamérica atraviesa uno de sus momentos más críticos. El primer ministro de Canadá, Mark Carney, emitió un contundente pronunciamiento oficial este lunes en respuesta a la decisión de la administración de Donald Trump de imponer un arancel del 50% a una amplia variedad de productos canadienses. Carney calificó la medida como una violación directa del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y advirtió que su gobierno adoptará todas las decisiones necesarias para defender la soberanía del país, así como a sus trabajadores, empresas y familias.
El mandatario canadiense subrayó que esta nueva carga impositiva representa la continuidad de una serie de acciones comerciales unilaterales iniciadas por la Casa Blanca hace más de un año, las cuales han impactado severamente a sectores clave como el automotriz. Carney enfatizó que la respuesta de Ottawa se ha limitado a aplicar medidas equivalentes y proporcionales a los castigos impuestos previamente por Washington, desmintiendo que Canadá busque una escalada en el conflicto. Asimismo, recordó que su administración ya presentó propuestas detalladas para modernizar el T-MEC y solucionar las diferencias, por lo que se declaró listo para intensificar las negociaciones diplomáticas en las próximas semanas.
Por su parte, la Casa Blanca justificó la ofensiva comercial acusando a Canadá de aplicar políticas “irrazonables, desiguales y discriminatorias” contra las exportaciones estadounidenses, haciendo referencia a los contrapesos canadienses en la industria automotriz, los boicots locales al alcohol estadounidense y las cuotas históricas sobre las importaciones lácteas.
Para ejecutar el castigo, el presidente Trump recurrió a un instrumento legal inédito en la historia reciente: la Sección 338 de la Ley Arancelaria de 1930. Esta normativa otorga al mandatario estadounidense la facultad de fijar gravámenes de hasta el 50% a cualquier nación que considere que discrimina el comercio de su país. Aunque funcionarios de alto rango confirmaron que es la primera vez que se utiliza esta figura con tal alcance, afirmaron que el gobierno cuenta con la autoridad legal suficiente para sostenerla.
Las proclamaciones firmadas por la presidencia de Estados Unidos están programadas para entrar en vigor el próximo 19 de agosto. La lista de bienes canadienses que recibirán el impacto arancelario abarca desde artículos de consumo hasta insumos industriales, incluyendo equipos de hockey, productos electrónicos, miel, joyería, madera contrachapada, pieles de vaca, bulbos de flores, plumas de ganso o pato, además de cerveza, vino, licores y leche.
Ante este escenario, la respuesta canadiense busca estructurarse como un frente común. Carney destacó que las provincias, territorios y la ciudadanía en general han comenzado a coordinar acciones para respaldar la economía interna y amortiguar el golpe de la política proteccionista de Washington, mientras se mantiene abierta la vía de la negociación trilateral.

